El cáncer ha sido tratado con terapias de Ozono durante décadas. Esta práctica se fundamenta en descubrimientos importantes:

A) Según se ha estudiado, las células cancerosas crecen y se reproducen mucho mejor con la ausencia del oxígeno, esto gracias al Dr. Otto Warburg, un científico alemán, que recibió el premio Nobel en dos ocasiones. En 1929, descubrió que las células cancerosas viven, prácticamente en un estado de fermentación y no de oxigenación como las células sanas. Por lo que se dice que la célula cancerosa es una célula asfixiada. Y por ello, para que las células cancerosas no puedan crecer y reproducirse, según estos estudios, debemos saturar los tejidos con oxígeno.
B) Otro descubrimiento por el Dr. Joaquín Varro de Alemania en 1974, reveló una intolerancia al peróxido de hidrógeno de las células tumorales, surgiendo con ello que el ozono induce a una inhibición metabólica en ciertos tipos de tumores cancerosos. Y en 1980 se presentaron pruebas de laboratorio que demostraban que el ozono inhibe de forma selectiva el crecimiento de las células cancerígenas.
Entonces: ¿Por qué LA OZONOTERAPIA INTRAVAGINAL no se aplica al protocolo de tratamiento de cáncer de cérvix; si somos concientes de que tenemos en nuestras manos una poderosa herramienta no sólo curativa, sino fundamentalmente PREVENTIVA?, Si ha sido evidente la hipoxia tisular en estudios de carcinoma de cérvix y es por ello que se puede sobrestimar la hipoxia tumoral.
FUNDAMENTO MI PREGUNTA por lo siguiente:
- En primer lugar, porque se sabe que la agresividad biológica intrínseca de los tumores hipóxicos es explicada, en parte, por el aumento de un número de genes inducidos por hipoxia mediados por la activación del factor de transcripción HIF-1(Factor inducible por hipoxia 1).
- También se sabe que la proteína HIF-1 (Factor inducible por hipoxia) se estabiliza bajo condiciones hipóxicas y se une a elementos responsables de hipoxia en muchos genes, incluyendo eritropoyetina, VEGF (Factor de crecimiento endotelial vascular), y el transportador de glucosa GLUT-1, permitiendo la inducción de eritropoyesis, angiogénesis y glicólisis, respectivamente.
- Por otra parte la anhidrasa carbónica asociada al tumor (CAs) es un gen responsable de HIF (Factor inducible por hipoxia) y la proteína CA IX es altamente inducida por la hipoxia en un amplio rango de tipos celulares.
Entonces: ¿Por qué LA OZONOTERAPIA INTRAVAGINAL no se aplica al protocolo de tratamiento de cáncer de cérvix?
Si los pacientes sometidos a ozonoterapia:
- No padecen metástasis y la reincidencia de tumores durante grandes periodos de tiempo.
- Se prolonga el tiempo de supervivencia excediendo con mucho de ellos los pronósticos dudosos usuales, incluso en casos inoperables; la resistencia a la radiación o intolerancia a la quimioterapia y una mejor calidad de vida.
- Los efectos colaterales y secundarios de la cirugía y radiación se pueden disminuir frecuentemente e incluso se pueden eliminar completamente y previene el crecimiento y proliferación de las células.
- Tienen más apetito, mayor índice de actividad física y una reducción en el dolor significativa.
Entonces: ¿Por qué LA OZONOTERAPIA INTRAVAGINAL no se aplica al protocolo de tratamiento de cáncer de cérvix; si somos concientes de que tenemos en nuestras manos una poderosa herramienta no sólo curativa, sino fundamentalmente PREVENTIVA?